Estamos en tiempos de transformaciones profundas. tiempos que nos piden conectar con nuestra parte más esencial, con nuestro mismo centro y aprender a permanecer en él para experimentar la vida desde ese lugar. El lugar que habita nuestra divinidad.
A este tiempo los animales, para CREA VIDA al menos, le llaman el Tiempo de la Tortuga, que tal y como ellas son ha ido llegando sin prisa pero sin pausa y en CREA VIDA ya algo nos anunciaban hace algo más de un par de años:
(http://www.marivisimona.com/2011/01/12/mensaje-de-las-tortugas/)

“Vuelve a tu centro” es el mensaje que la vida nos envía a todos en estos momentos. Y en ese intento de volver a conectar con el centro, desde hace unos meses, todos vamos notando la necesidad de sanar a la Madre.
Ya sea desde la relación con tu madre externa, biológica o con tu propia madre interna y  tu propia maternidad o sentimiento maternal… finalmente ambas son lo mismo, la energía de la Madre que hay en ti y que clama por ser sanada, reconocida y de nuevo colocada en su lugar.
En la psique global planetaria el arquetipo de la madre está custodiado por las vacas, ellas son las principales guardianas de la maternidad.

 
Antiguas culturas conocedoras de los secretos de la creación consideraban a las vacas seres sagrados. No es extraño. En este planeta donde la madre es el principio de todo, la puerta a la Vida, todo lo que ocurre a las vacas, guardianas de la energía arquetípica de la maternidad, afecta a la maternidad en todas las demás especies del planeta, a todas las madres (internas y externas).
Ellas anclan la energía de la Madre, del origen de cada uno de nosotros y de la vida en si misma aquí en la Tierra. 
Y a pesar de tanto, su mensaje es silencioso y paciente, probablemente por eso, para nuestra especie suele pasar tan desapercibido. Nos cuesta reconocer la importancia de lo que nos aporta y seguimos ignorándolo, trasgrediéndolo a menudo, suponiendo “tampoco será para tanto”… pero el dolor que con esto creamos podemos ya sentirlo en nosotros mismos, en nuestra propia especie.
El dolor de la madre es el nuestro, siempre lo fue y así seguirá siendo, es ley de vida, ley de creación.
Ese mensaje que nos envían las vacas hoy para CREA VIDA dice así:


“Somos puente y principio, ternura, humildad, nutrición, generosidad,confianza, paciencia, raíz… Todas estas cualidad nacen del Amor incondicional que nos guía en la entrega a un plan mayor que cada una de nuestras individualidades y del cual al mismo tiempo nos sabemos somos parte primordial.
Cultivar y sanar en ti cada una de estas cualidades hace crecer ese Amor incondicional que te devuelve la conexión con la esencia que eres. Cultivar y sanar en ti cada una de estas cualidades consigue que tu vida la exprese sin dolor, sin incomprensión, sin carencia y de manera plena e incondicional…
Sanar la Madre y tu relación con su arquetipo es sanar la vida en ti. 
Nuestra labor en silencio, con generosidad y ternura, recordárselo a todos aquellos que abran su corazón para mirar y escuchar al Amor sin condiciones.”


Todo está conectado y nada está separado. La unidad es constante incluso cuando ignoramos formar parte de ese Todo que todo lo abarca. Y  hoy voy a proponeros un camino de sanación de la Madre a nivel planetario e individual desde la conciencia de que es así, todo es Uno y lo que afecta a otros me afecta también a mi. Una sanación desde el mismo arquetipo de la Madre en la psique del planeta.

Da igual cuanto trabajemos nuestra humildad, nuestra generosidad, nuestra capacidad de relacionarnos con ternura. El dolor de las vacas es el dolor de nuestras madres, el dolor de sus hijos el dolos de los nuestros. Cuando a una vaca se le impide dar a luz como ella sienta necesario manteniéndola en lugares reducidos e inmóvil , lugares donde los terneros directamente “caen” al nacer en otro compartimento y son separados de la madre sin contacto ninguno con ella… todo ese desenraizamiento, todo ese dolor, todo ese olvido de la parte femenina del Amor que nos abre a la confianza en la vida y el Amor por nuestra propia existencia se pierde un poquito más en todas y cada una de las especies del planeta. 

Yo te propongo que desde hoy adquieras al menos un nuevo hábito que devuelva su vida y su dignidad a las
vacas y sus bebés. Infórmate de cómo las vacas son tratadas y utilizadas por nuestra especie, ya solo sanar la ignorancia a ese respecto te pondrá en el camino de la sanación de la madre interna… después ve incorporando gestos que ayuden a las vacas a recuperar su dignidad, su poder y su vida, cada gesto cuenta porque así es, Todo está conectado de manera constante y cada acto, actitud, pensamiento o sentimiento tuyo son fuerzas creadoras de la realidad que te rodea.
Si lo haces notarás que la madre en ti y a tu alrededor sana tremendamente y las energías que ella manifiesta se fortalecen en tu vida. Yo lo he experimentado y especialmente en estos últimos meses, en ello estoy.

 
Hay tanto que podemos hacer… y tan fácil.

Os dejo un par de videos, nada difícil ni excesivamente duro de ver, para quien quiera iniciar su sanación ya mismo… cada cual lleve su investigación después hacia donde su corazón le lleve.

Separación de una vaca de su ternero para industria cárnica y de la leche 

 

Ternero separado de su mamá 

 

Vacas saltan de alegría al ser liberadas de la industria lechera 

 

 

© Mariví Simona (www.entrespecies.com)

El derecho de autor se basa en la idea de un derecho personal del autor, fundado en una forma de identidad entre el autor y su creación. El derecho moral está constituido como emanación de la persona del autor: reconoce que la obra es expresión de la persona del autor y así se le protege.

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