“Hace un rato, paseando con Tachán, mi compi perruno, por el pueblo, una señora me ha preguntado por Ron, otro de mis amigos peludos que murió hace pocos meses… se ha quedado sorprendida al ver que no me ponía triste recordando la noticia; ella “no quiere más perros porque lo pasa muy mal cuando se van…”. 

Esa podría haber sido también mi reacción y sin embargo todo ha sido tan diferente.

Con esta conversación resonándome por dentro he llegado a casa y, tras darles la cena a los cuatro cuadrúpedos que viven conmigo en la casa (yo pago la hipoteca, pero ellos pasan más horas que yo por aquí…)  me he puesto a escribir.

 


Escribir para contar e integrar que la muerte es parte del camino, y se la puede mirar con una sonrisa en la cara


Y sonreír cada vez que me acuerdo de Ron y sus cosas, de las aventuras que vivimos juntos, de sus travesuras, de cómo me fue guiando en los últimos días para que estuviésemos preparados para su ida… 
Estar preparado… estar preparado es que no te quede nada por sentir, es tener la certeza de que ya le has dado el beso más gordo que puedes, el paseo más largo, el mimo más profundo… y saber que estás acompañado.
Estar acompañado… estar acompañado es notar que el aire se mueve para que tú lo sientas, mirar hacia arriba porque están pasando unos pájaros y quieren que les saludes, cerrar los ojos y sentir los latidos de la tierra…
Y a ese sentir me estás enseñando tu Mariví Simona, a tener certezas, a no tener miedo, a verme a mí misma sin remordimientos… Porque hace tiempo me acerqué a ti para que ayudaras a los animales con los que convivía , y resultó que los animales me estaban ayudando a mí…¡¡¡ y lo siguen haciendo !!!

Gracias, gracias, gracias”

Pero no siempre fue así…

Ana María y sus compañeros perrunos Ron y Tachán se inscribieron en la Maestría Entrespecies y durante el proceso, acercándose el tema de la muerte en nuestro temario, Ron decidió dejarnos, dejar su cuerpecito y seguir camino por otros lares. 

Fue hace unos meses. Las 35 personas que componen el grupo de Maestría de este año y yo misma nos emocionamos profundamente leyendo el mail en que Ana nos explicaba la manera en que se habían despedido ella y Ron… Tras recibir este escrito que acabas de leer más arriba le he pedido permiso para publicar también su mail de entonces, porque estoy segura de que su historia de amor ayudará a muchos, de muchas especies, de incontables maneras.

Esta es la historia de la despedida de Ron:

“¡Hola Mariví!,
Estas semanas han sido muy intensas y apenas sé por donde empezar a contarte.
Sin lugar a dudas, la muerte de mi compañero Ron ha sido el evento más relevante. En estos dias toda mi vida, yo misma he girado en torno a ello … 
Me siento emocionada, más que eso, estoy agradecida, e incluso orgullosa de haber podido acompañar a un ser de mi familia a irse como lo ha hecho, un gran señor…
No sé si recordarás que el año pasado, justo el día en que hice el curso de iniciación a la telepatía contigo, Ron nos dijo que iba a irse en un año más o menos, y, desde entonces, he estado preparándome.
Sin saber que todo está unido, continuamos con esta formación, la Maestría Entrespecies, y, gracias a ello, no sufro por su ida, sino que agradezco lo compartido e intento estar abierta a las lecciones y mensajes que sigo recibiendo.
 
El día 11 hice una comunicación con Ron, mi animal maestro durante la Maestría, preguntando por nuestra relación; y recibí “un cambio de forma”, y una imagen de dos rombos iguales que se tocan por uno de sus vértices. Me doblé por el estómago, sentía que me encogía con una sensación de angustia muy fuerte, duró unos segundos y pude estirarme, con un ataque de tos tremendo… Me quedé sorprendida, no me cuadraba con la respuesta, así que supongo que pensé, “ya comprenderé lo que me quiere decir cuando tenga que ser”
 
Algo más adelante volvía intentar y sentí un vacío en el vientre, un hueco , y vi un cohete que despega… No entendí tampoco… Pero al día siguiente al despertarme sentí que la respuesta tiene que ver con el tercer chackra y la respuesta comienza cobrar sentido…
 
El día 13 se puso en contacto conmigo un chico que fue mi pareja durante unos años, y con el que adopté a Ron, quería venir a vernos, llevamos años sin tener noticias de él, decía que sentía que tenía que ser así… Ahora ya sabemos el por qué; tenían que despedirse…
 
Este mismo día, hecha un lío, me fui a pasear con los peludos, iba intentando no pensar en decisiones que he tomado, llena de dudas… de repente , cogí un camino que no es el habitual, me vi rodeada de olivos , tan fuertes, allí plantados, seguros de sí mismos… me invadió una agradable sensación de seguridad, como si me dijeran que me mantuviera firme… Fue alucinante, emocionante total… ¡¡¡Firmeza!!!
 
Hoy leo el Mensaje del Pueblo de los Olivos en tu blog y aún entiendo más…
 
El día 14 Ron me dijo que ya le quedaban pocos días, e inició el declive de su cuerpecito. Ha ido apagándose poco a poco, cada día me decía lo que quería que fuese haciendo… Lo primero que hice fue comunicar con él y preguntarle, no quería que hiciera nada especial, que no fuera pesada.
Le di reiki y vi de nuevo tu vídeo sobre la muerte. Quise llevarlo a mi cama, estar más cerca, pero se fue y se mantuvo en su mantita con una de mis camisetas amarillas que había preparado, salía un poquito de vez en cuando e incluso comió y bebió, aunque vomitó un montón…
 
Al día siguiente quería que le diera el sol, así que nos fuimos a un sitio que nos gusta mucho y nos tumbamos al sol hasta que nos dio frío, fue precioso verlo tumbado a mi lado, ahí sí buscaba tenerme cerca y compartimos una tarde llena de luz…
 
tefepatiaconanimalesEl día siguiente estaba ya muy ausente, se puso sobre unas camisetas que había preparado (azul y luego verde) y yo seguía preguntando si hacía algo, si te llamaba para una sesión, tenía aún dudas, no quería que sufriera… Y ,él, sereno, me decía que no hiciera nada, que soy muy pesada… Que me mantuviera firme, como los olivos.
Al terminar mi ducha con el mantra Kodoish de antes de ir a trabajar, me salta el móvil donde escuchaba el mantra y comienza a sonar otro aleatorio, sólo me quedé con la palabra URIM, estoy investigando sobre ello: parece que se trata del termino de tradición judía para un instrumento que Dios preparó para ayudar al hombre a tener leer las señales …
 
…Al llegar a casa, he aprendido a hacer mariposas de papel, que alguien de la Tribu ha mandado por Facebook un enlace…
 
Al día siguiente fui a trabajar en turno de mañana, cuando me iba me despedí de Ron con un abrazo y le llené de besos como hago siempre; se había ido a la casita de Tachán, que tenía puesta una manta roja…
Pasé toda la mañana con él en la cabeza, pensando en si llamar al vete… Al final tuvimos jaleo y salí corriendo a casa en cuanto terminó el turno. Le encontré ya muerto, en la misma postura en la que le dejé por la mañana. Sólo sabía abrazarlo y decirle gracias y te quiero.
 
Hasta entonces no sabía qué hacer con el cuerpo, él no me había dicho nada sobre ello, pero lo tuve claro, fue como si él me dijera que lo llevase al veterinario, que en un rato ya no estaría allí… Entonces me pregunté que cuánto era un rato… pero decidí no perderme en tonterías, era el momento de despedirnos y nos echamos la última siesta abrazados, no sé si llegué a dormirme, el caso es que de repente sentí como que me despertaba y que ya se había ido, ya podía entregar su cuerpo…
Me ha ido guiando en todo. GRACIAS RON
 
Recuerdo que en esos dias estaba tentada en si hacerle una foto antes de que se fuera o no, no recuerdo llegar a preguntarle, pero sentí que me decía que a él le daba igual, pero que lo hiciera porque a mí me vendría bien el apoyo que me darían los demás. En ese momento pensé que a mí los demás me dan igual, con ese puntito autista que me veo… Pero me equivocaba, siento el cariño de la gente, me hace bien , valoro los abrazos y los besos (lo que me he perdido todos estos años!!!); una vez más , sólo me sale dar las gracias y decir que os quiero…
 
… Acaba de terminar la puesta en común de la Maestría y me has enseñado otra lección que Ron me da. Tachán me acompaña, está aquí a mi lado, lo necesita y aprende conmigo. Nos parecemos en tantas cosas… 
Me siento apoyada, sostenida… lo veo en el cuaderno de clase: ahora empiezo a escribir lo que siento, no me limito a transcribir clases o recopilar recuerdos o sueños… me pongo de protagonista, y no me siento egoísta por hacerlo, porque lo comparto todo, porque formo parte del todo …
GRACIAS, TE QUIERO”
Ana, Ron y Tachán en el Retiro Entrespecies 2017

 

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